“Ese día se me hizo eterno, viví como 15 días en uno”, reconoció Rosario (27), quien habló por primera vez tras el doble homicidio.
Los hijos de Rodrigo González y María Carolina Calleja hablaron sobre el doble homicidio que, el pasado 12 de marzo, conmocionó a la comuna de Graneros. En aquella jornada, un grupo de delincuentes irrumpió en el domicilio del matrimonio y los asesinó a balazos.
A casi dos semana de la tragedia, Rosario y Rodrigo recordaron el momento en que se enteraron del macabro deceso de sus progenitores.
Fuertes testimonios
En diálogo con Revista Sábado, ambos jóvenes indicaron que sus padres comenzaron su relación a fines de los años 80 y se casaron en 1992.
Además, los hijos se refirieron a la última charla con su padre, horas antes del brutal ataque. En la conversación, él les pidió que lo visitaran; tenía ganas de hacer un asado de plateada.
Sobre la madrugada del crimen, Rodrigo (22) señaló que su teléfono sonó cerca de las 4 de la mañana y, de inmediato, tuvo un mal presentimiento.
Al otro lado de la línea le habló un teniente de Carabineros que le informó sobre el doble homicidio que le arrebató la vida a sus padres.
Acto seguido, despertó a su hermana Rosario (27) y le pidió que estuviera tranquila y que armara un bolso para viajar a Rancagua.
“Yo ahí perdí la noción del tiempo, porque llegamos cuando todavía estaba oscuro, aún no amanecía. A mí el día se me hizo eterno, viví como 15 días en uno, pero sabía que todo iba a ser muy lento, que todo se iba a demorar”, rememoró la mujer.
Por su parte, Rodrigo confesó que siente pena cuando está solo, y recuerda los sueños que no alcanzó a cumplir con sus padres: uno era terminar el quincho que tenían en construcción y otro era correr junto a su papá en el Campeonato Nacional de Rodeo.