De la cárcel a jugador revelación: el crimen que a Luciano Cabral casi le cuesta la carrera

Luciano Cabral pasó más de cinco años preso.

El centrocampista de Coquimbo Unido pasó más de cinco años en la cárcel tras verse involucrado en un asesinato.

En este arranque de temporada en el fútbol chileno, un jugador ha llamado la atención por sus asistencias y goles: Luciano Cabral. El centrocampista de 29 años recientemente marcó un golazo frente a Everton que ya se postula como el mejor del torneo, y además está siendo tentado por Colo Colo y la U, mientras que Ricardo Gareca lo tiene en carpeta para ser convocado por La Roja.

El mejor rendimiento de su carrera para el argentino-chileno, quien hace solo un par de años estuvo cerca de alejarse de las canchas tras verse involucrado en un asesinato. El jugador de Coquimbo Unido recibió el año 2017 junto a su familia en Mendoza, pero lo que debía ser una celebración, se tornó en una pesadilla.

En ese momento era jugador del Athletico Paranaense pero por la falta de continuidad que tenía en el plantel, comenzó a escuchar llamados del fútbol chileno, para así además poder acercarse a La Roja. Fue ahí cuando recibió un llamado de la U, pero ese contacto no trascendió y el futbolista no tenía ni idea de lo que se le avecinaba.

Tras una riña callejera la madrugada del año nuevo en la ciudad de General Alvear, un joven mendocino de 27 años fue asesinado, y Cabral fue apuntado como uno de los responsables. Su padre y un primo fueron detenidos por las autoridades, mientras que el mediocampista advirtió que se entregaría a la policía.

Tras ser imputado como coautor de homicidio, acudió junto a su abogado al departamento policial de Mendoza luego de que su domicilio fuera allanado, quedando detenido de inmediato a pesar de sus excusas y alegatos de inocencia.

“No tengo nada que ver con lo pasó… Yo no maté a nadie. Recuerdo que hubo una pelea a la que llegué después de lo sucedido. Por eso se me acusa de haber participado”, comentaba desde la cárcel el jugador, cuando aún esperaba que su situación judicial se resolviera.

“En la pelea participaron familiares. Mi papá y unos primos, pero yo me encontré con ellos después de todo. De hecho me enteré después de que había muerto una persona. No sé ni cómo empezó. Yo estaba durmiendo cuando pasó todo”, señaló. “Mi papá había tenido problemas con la persona que falleció. Problemas que siempre hay en los barrios. Yo me presenté a la justicia porque decían que había participado. Nunca estuve fugado como se dijo”, explicó.

Mientras depositaba su confianza en la justicia trasandina, Cabral se enteró de que en su club en brasil le habían rescindido el contrato, y sus esperanzas de quedar en libertad poco a poco se desvanecían. “Hay un 80% de posibilidades de que mi carrera se acabe. La noticia ha generado mucha revolución. Va a ser difícil volver a jugar. No creo que alguien quiera recibirme después de esto”, señalaba.

A la cárcel

Tras el juicio, Luciano Cabral fue condenado a nueve años y medio de prisión por su presunta participación en el homicidio, mientras que su padre, quien se declaró culpable y único autor de los hechos, recibió 16 años de presidio, el primo del jugador también cayó preso con una condena por ocho años.

Aunque por un lado estaba desilusionado y cabizbajo por la condena que recibió, ya que pensaba que nunca volvería a jugar profesionalmente, continuó con su pasión dentro de la cárcel, jugando con los otros reos para mantenerse en condiciones, y hacía lo que podía por no dejarse estar.

“Allá adentro jugué tres años. Teníamos muy poco tiempo de patio, porque la cárcel estaba superpoblada en su momento y teníamos una hora a la semana. Y cuando salíamos, éramos 60 o 70 personas que queríamos jugar a la pelota en una canchita. Entonces, se tenía que ganar como sea”, dijo la figura de Coquimbo Unido tras dejar la cárcel.

Cuando se dio cuenta de que podría quedar en libertad antes de completar toda su sentencia, el deportista pensó en retomar su carrera donde la había dejado, por lo que comenzó a cuidarse de las lesiones al interior del penal, y pasó de disputar cada balón a jugar al arco. Gracias a su buena conducta y participación en distintos talleres dentro del recinto, finalmente obtuvo la libertad condicional tras más de cinco años preso.

Su esfuerzo no fue en vano, y a solo meses de abandonar la cárcel en enero de 2023 el volante firmó con Coquimbo Unido, una oferta que no dudó en aceptar, ya que quería salir de Argentina, pues temía por su integridad y la de su familia. El resto, es historia conocida: los piratas tuvieron una buena temporada que les permitió clasificar a la Copa Sudamericana.

Cabral ha dejado la vida en cada partido, tanto en los duelos locales como en el plano internacional, y su aguerrido juego lo ha llevado a ser considerado por Gareca para defender la camiseta de la selección chilena, algo que lo tiene lleno de ilusión. “Todo jugador sueña con la selección y qué mejor que jugar una Copa América que te enfrentas a las selecciones más importantes del mundo. Sería un desafío grande que me gustaría enfrentar”, comentó recientemente el centrocampista.

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