El accidental impacto derivó en una grave lesión cerebral. Tras más de un mes internado, perdió la vida hace algunas horas.
Guo Jiaxuan, 18 años, promisorio zaguero chino, jugaba un amistoso en España la segunda semana de febrero, selección juvenil de Pekín contra el RC Alcobendas, cuando la rodilla de otro futbolista se estrelló involuntariamente contra su cabeza. Los servicios médicos presentes se movilizaron deprisa, le atendieron en el campo y luego, en helicóptero, fue trasladado hasta el hospital más cercano. Pero ya era demasiado tarde: el golpe provocó una hemorragia intracraneal y, a pesar de una intervención de emergencia que tomó más de cuatro horas, fue declarado en estado de muerte cerebral.
La coordinación de su equipo, el Beijing Guoan, y la Asociación de Fútbol de Pekín, permitieron a su familia llevarlo de regreso a China el 13 de febrero, a una semana del accidente. Pero las cosas difícilmente iban a mejorar.
“Tiene pocas posibilidades de sobrevivir”, advirtió su hermano. “Guo sufrió una hemorragia subaracnoidea después de chocar con otro jugador durante un partido de entrenamiento. El médico nos dice que hay muy pocas esperanzas de que sobreviva”.
Concretamente, según les explicaron, el defensor estaba “clínicamente muerto” como resultado de la “falta de oxígeno en el cerebro”, y era cuestión de tiempo para que le quitaran los tubos.
Guo Jiaxuan, se confirmó hace unas horas, falleció el miércoles (un día antes de cumplir 19 años) en un hospital de la capital china. Su familia protesta que no recibió la información ni el apoyo suficiente durante el proceso. Ahora buscan acceder a las grabaciones del compromiso en España y mayores detalles acerca de la atención que allí recibió.
El zaguero se formó desde los 13 años en el Beijing Guoan. Sus condiciones despertaron el apetito del Bayern Múnich, que lo sumó a su programa FC Bayern World Squad para jóvenes promesas. El año pasado incluso llegó a entrenar con los teutones.