Tras celebrar el hito de haber ganado el premio al mejor juego del año en Steam, el director del estudio Game Science, señaló en sus redes que la necesidad impuesta por Microsoft para lanzar títulos en sus dos consolas ha retrasado el debut del juego en aquel formato.
Una de las grandes sorpresas de este año en el campo de los videojuegos la dio Black Myth: Wukong, una aventura creada por un estudio debutante de China, llamado Game Science, el cual llamó la atención por su impactante gráfica, historia, jugabilidad y por alejarse del estereotipo que muchos tenemos sobre los juegos chinos, que casi siempre son experiencias ligadas al mundo móvil, con cientos de personajes y estética animada.
Black Myth: Wukong estuvo nominado a los Game Awards donde, si bien no ganó como Juego del Año, sí recibió galardones como Mejor Juego de Acción y el Premio del Público. Además, se llevó el Golden Joystick como mejor juego del año, y más recientemente también fue galardonado en los premios de Steam, que son de votación popular, como el mejor del año, además de ser el “mejor juego difícil” y tener la mejor narrativa.
Pero de todas las medallas conseguidas por Game Science, hay una en particular que, en sus propias palabras, les impide celebrar con totalidad el año, y tiene que ver con el hecho de que su versión para Xbox aún no ha sido publicada. Al principio se pensaba que se trataba de un acuerdo de exclusividad con PS5, como ha ocurrido con otros juegos, pero lo cierto es que el atraso se debe a problemas técnicos y no precisamente con la Xbox Series X, la consola más potente de Microsoft, sino que con la Xbox Series S, su hermana menor y contemporánea de generación.
El problema con el que se ha enfrentado Game Science es que Microsoft exige que los lanzamientos lleguen a ambas consolas, a pesar de la diferencia de capacidades entre ambas. Y en particular, parece ser la menor memoria RAM de la Xbox Series S la que complica al estudio para poder hacer que corra Black Myth: Wukong.
En un posteo en Weibo, Feng Ji, director del estudio, señaló que lo único que le faltó al estudio en este año fue llegar a Xbox, lo cual “se siente muy mal”, pero que los 10 GB de RAM compartida entre la consola y el video ha sido una pesadilla la cual, “sin años de experiencia en optimización, es muy difícil de lograr hacer que funcione”.
Por supuesto, la versión de Xbox sigue siendo un pendiente, aunque no tiene fecha de llegada estimada, lo cual se ha convertido en un ejemplo más de que, si bien pudo haber servido al inicio para expandir la base de usuarios de Microsoft, en el largo plazo la Xbox Series S ha sido un lastre que impide sacar el potencial completo de la consola.